29 noviembre, 2010
Pero el centurión respondió:
"Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará"
Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal
Suscribirse a Entradas [Atom]
