10 febrero, 2010
Y dijo...
«Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Quien tenga oídos para oír, que oiga».
Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal
Suscribirse a Entradas [Atom]
