25 febrero, 2009
Tú, en cambio...
... cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal
Suscribirse a Entradas [Atom]
