01 febrero, 2007
Ernesto Sábato dijo...
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal
Suscribirse a Entradas [Atom]
